{"id":184,"date":"2020-01-17T15:15:41","date_gmt":"2020-01-17T21:15:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/?p=184"},"modified":"2020-01-17T16:12:54","modified_gmt":"2020-01-17T22:12:54","slug":"inteligencia-emocional-en-el-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/inteligencia-emocional-en-el-trabajo\/","title":{"rendered":"Inteligencia Emocional en el trabajo"},"content":{"rendered":"\n<p>Sigue siendo\nun tema de debate el determinar qu\u00e9 es m\u00e1s importante para el \u00e9xito profesional\nsi el <strong>Coeficiente Intelectual<\/strong> o la <strong>Inteligencia Emocional en el\ntrabajo<\/strong>. Muchas personas siguen inclin\u00e1ndose en favorecer al <strong>Coeficiente\nIntelectual<\/strong> como el indicador m\u00e1s relevante para estimar la capacidad de un\nindividuo de alcanzar metas en el ambiente laboral, pero durante los \u00faltimos\na\u00f1os el concepto de <strong>Inteligencia Emocional en el Trabajo<\/strong> ha tomado un\nprotagonismo relevante entre los directores y CEOs de las empresas.<\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>Inteligencia Emocional<\/strong> le sirve a las personas para manejarse eficientemente en la mayor\u00eda de las situaciones tanto en el \u00e1mbito personal como en el trabajo. La <strong>Inteligencia Emocional en el trabajo<\/strong> interviene en la toma de decisiones favorables, calidad de las relaciones interpersonales y el apropiado control de las emociones como el enojo, la frustraci\u00f3n o la apat\u00eda, entre otras. De esta manera, la influencia que tiene la <strong>Inteligencia Emocional en el trabajo<\/strong> sobre la capacidad del l\u00edder dentro del entorno profesional se hace evidente y se vuelve, de manera indiscutible, el factor determinante para el \u00e9xito del ejecutivo, muy por encima de otros tipos de inteligencia. Esto principalmente por el hecho de poder interactuar de manera apropiada e inteligente con los miembros de un equipo de trabajo y con sus jefes o directores.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"620\" height=\"310\" src=\"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/emocional-01.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-187\" srcset=\"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/emocional-01.jpg 620w, https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/emocional-01-300x150.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es la\nInteligencia Emocional?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Citando a\nDaniel Goleman, psic\u00f3logo Estadounidense, autor del libro m\u00e1s c\u00e9lebre sobre el\ntema: \u201c<strong>La Inteligencia Emocional<\/strong>\u201d (1985), la <strong>Inteligencia Emocional<\/strong>\nes \u201cesa disposici\u00f3n que nos permite tomar las riendas de nuestros impulsos\nemocionales, comprender los sentimientos m\u00e1s profundos de nuestros semejantes,\nmanejar amablemente nuestras relaciones o desarrollar lo que Arist\u00f3teles\ndenominara la infrecuente capacidad de \u00ab<strong>enfadarse con la persona adecuada,\nen el grado exacto, en el momento oportuno, con el prop\u00f3sito justo y del modo\ncorrecto<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Tener <strong>Inteligencia Emocional<\/strong> significa poder percibir de forma adecuada c\u00f3mo funciona el mundo y actuar de manera apropiada y responsable, comprendiendo y participando de manera inteligente para poder obtener los resultados que queremos en cualquier \u00e1rea de la vida. Tambi\u00e9n involucra el auto-manejo de nuestras propias emociones, evitando estallidos emocionales injustificados de ira, frustraci\u00f3n, culpa y otros sentimientos da\u00f1inos.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"322\" src=\"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/emocional-02.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-190\" srcset=\"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/emocional-02.jpg 500w, https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/emocional-02-300x193.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Fases de\nla Inteligencia Emocional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Daniel\nGoleman, la Inteligencia Emocional posee cuatro fases o etapas que funcionan de\nmanera simult\u00e1nea y que deber\u00e1 desarrollar la persona que quiere tener maestr\u00eda\nen Inteligencia Emocional:<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>Consciencia de las propias emociones<\/strong>, aqu\u00ed la persona identifica y comprende lo que siente\ny por qu\u00e9 lo siente, entiende c\u00f3mo el entorno le afecta de manera emocional.<\/li><li><strong>Manejo de las propias emociones<\/strong>, en esta etapa la persona logra manejar productivamente lo\nque siente y lo que piensa. Para poder gestionar o manejar dichas emociones de\nmanera conveniente, debe tener previa consciencia de ellas.<\/li><li><strong>Consciencia de las emociones de los dem\u00e1s<\/strong>, en esta etapa la persona aprende a\npercibir c\u00f3mo sienten y piensan las personas que forman parte de su entorno.\nTambi\u00e9n analiza y se preocupa por el comportamiento y las emociones de todas\nlas personas involucradas en sus grupos de trabajo y sociales.<\/li><li><strong>Manejo de las emociones de los dem\u00e1s<\/strong>, en esta etapa la persona adquiere plena consciencia\nde las emociones de los dem\u00e1s, esto le permite influir en ellos de manera\njuiciosa mediante acciones dise\u00f1adas para alcanzar una finalidad concreta ya\nsea en el trabajo o en su vida personal.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Se entiende as\u00ed que el individuo que posee una <strong>Inteligencia Emocional<\/strong> Desarrollada logra comprender y gestionar las emociones propias y de quienes se rodea, con la finalidad de construir relaciones productivas. Logra hacerlo de manera consciente y reflexiva, intentando evitar siempre un estado an\u00edmico que lo perjudique, como la ira, el enojo o el arrepentimiento.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1000\" height=\"680\" src=\"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/emocional-04.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-191\" srcset=\"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/emocional-04.jpg 1000w, https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/emocional-04-300x204.jpg 300w, https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/emocional-04-768x522.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>La\nInteligencia Emocional en el Trabajo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>Inteligencia\nEmocional en el trabajo<\/strong> juega un rol determinante en todos los niveles de\nla cadena de mando. Si se toman en cuenta las fases dise\u00f1adas para comprender\nel complejo concepto de este tipo de inteligencia, f\u00e1cilmente se puede asociar\ncon el <strong>Liderazgo<\/strong> dentro de las empresas, donde es indispensable una\ninteracci\u00f3n social eficiente para lograr el m\u00e1ximo desempe\u00f1o de un equipo.<\/p>\n\n\n\n<p>Un l\u00edder que\nposea una <strong>inteligencia emocional reducida<\/strong> o poco notable carecer\u00e1 de la\nhabilidad para gestionar, motivar y dirigir a los miembros de su equipo de\ntrabajo. No podr\u00e1 verlos como seres humanos que funcionan con base en emociones,\nsino que, al contrario, los ver\u00e1 como grises peones en un tablero de ajedrez,\nque funcionan siempre de la misma manera, pase lo que pase, y probablemente su\nrespuesta autom\u00e1tica ser\u00e1 el enojo y la ira en contra de los empleados y por\nsupuesto, los malos resultados para la organizaci\u00f3n. Por: Agust\u00edn Bravo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sigue siendo un tema de debate el determinar qu\u00e9 es m\u00e1s importante para el \u00e9xito&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":197,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/184"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=184"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/184\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":192,"href":"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/184\/revisions\/192"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/197"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=184"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=184"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imds.org.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=184"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}